Los zapatos Blucher Budapest: elegancia y estilización centroeuropeas

Parlamento de Budapest

Los conocidos como zapatos Budapest son, probablemente, uno de los tipos de zapatos Blucher más elegantes que existen. Su estilización y decoración con broguettes los sitúan sin duda como una de las opciones preferidas por aquellos que buscan la combinación perfecta entre refinamiento y comodidad. Pero, ¿de dónde procede esta tipología de calzado tan especial? En este artículo te descubrimos la interesante historia detrás de estos zapatos únicos.

Viena y Budapest: una rivalidad política y artesanal

Para sumergirnos en la historia de los zapatos Budapest, deberíamos retrotraernos al siglo XIX y a una de las zonas de Europa que marcaron el devenir del continente en lo cultural y lo social: el Imperio Austrohúngaro. Hoy en día este singular imperio nos evoca una visión idealizada del siglo: la elegancia cortesana y palaciega, los amores y desamores de la emperatriz Sissi, exuberantes carruajes y otros muchos encantos casi novelescos; sin embargo, detrás de esta superficie en ocasiones algo naif y almibarada encontramos también una realidad no menos interesante: su poderío industrial y manufacturero.

El Imperio Austrohúngaro abarcaba una extensión enorme. Países como la propia Austria y Hungría, pero también Eslovaquia, Eslovenia, República Checa, así como parte de Serbia, Italia, Croacia, Polonia y Ucrania integraban esta organización política diversa y multiétnica. Una extensión territorial que procuraba también el dominio de tierras ricas en recursos, como las minas eslovacas y silesias o la región de Bohemia (la actual República Checa) y su notable industria.

Era inevitable que con el dominio de tan grandes extensiones de tierra surgieran desencuentros entre las diversas naciones que integraban la Monarquía de Francisco José de Habsburgo. Sin duda, la nación que capitaneó el malestar contra el emperador fue Hungría. Eran los húngaros un pueblo orgulloso, con una historia antigua y un pasado de dominio regional que había dejado en este pueblo una fuerte conciencia de su singularidad. Esto llevó a las guerras de independencia de 1848 que, si bien fracasaron, enviaron a Viena el mensaje de que los húngaros serían un pueblo levantisco y problemático hasta que no se atendieran sus demandas de autonomía.

Esto ocurrió en el 1867 con el conocido como Compromiso Austrohúngaro, un acuerdo político entre la Monarquía de los Habsburgo y la élite magiar que marcó el paso del Imperio Austriaco al Imperio Austrohúngaro. Una monarquía dual en la que los húngaros gozarían al fin de su soñada autonomía tributaria y política. Esta situación condujo a que, paralelamente a la dualidad institucional, se consolidara otra dualidad: la urbana, o, dicho en otras palabras, la rivalidad entre Viena y Budapest. Este periodo de tiempo, que finalizó con el hundimiento del Imperio tras la Primera Guerra Mundial, fue uno de los más prósperos de la región en toda su historia. Todavía hoy los húngaros recuerdan esa época como “Los años felices”. De hecho, de este periodo datan los imponentes edificios y el hermoso Parlamento a orillas del Danubio que seguramente hayas admirado en alguna visita a la capital húngara.

Y no era para menos, dado que Budapest desarrolló una gran industria manufacturera especialmente en la producción de textil, cerámica y calzado. Su rival imperial, Viena, también era una potencia en este último sector. De hecho, en la capital austriaca se había desarrollado una tipología nueva de zapato Blucher, que los húngaros muy pronto reformularon para crear su producto estrella en el sector del calzado: los Blucher Budapest. 

Los zapatos Blucher Budapest: una estilización del Blucher tradicional

Como te explicamos en nuestro artículo sobre las características del zapato Blucher, esta tipología de zapato nació con un fin muy práctico: proporcionar a los soldados un calzado resistente y duradero apto para largas caminatas y un uso constante y prolongado. Y es que, como puedes descubrir leyendo sobre la historia de los zapatos Blucher, quien mandó confeccionarlos fue el mariscal prusiano del que estos zapatos toman el nombre: Gebhard Leberecht von Blücher.

Este era un calzado sin duda cómodo. Su horma más ancha que otros tipos de zapato, así como sus costuras exteriores, proporcionaban un mayor confort a quien los llevaba. Una circunstancia que propició que, con el tiempo, este tipo de calzado tan masculino se generalizara y comenzaran a fabricarse zapatos Blucher de mujer. Sin embargo, en parte debido a su origen práctico y castrense, el zapato Blucher no presentaba tanta elegancia y estilización como otros zapatos, resultando un poco romo y desangelado en su apariencia.

Para aumentar su estilización, en Viena se comenzó a trabajar en un zapato Blucher con decoración de broguettes. Aunque estas perforaciones nacieron con un fin muy prosaico, el facilitar el secado, en el siglo XIX ya se empezaron a practicar con fines únicamente decorativos. De este modo, los zapateros artesanos vieneses alumbraron el conocido como Blucher semi-brogue. Sus elementos definitorios eran esas mismas perforaciones decorativas concentradas fundamentalmente en una puntera recta, las costuras de la empella, las cañetas y el contrafuerte del talón. La fantasía decorativa era extraordinaria, por lo que en el mismo zapato podían convivir perforaciones de distinto tamaño que otorgaban un gran refinamiento.

Los zapateros de Budapest no tardaron en concebir su particular variante del Blucher con perforaciones. Son los zapatos también conocidos como Blucher full brogue o Blucher Budapest. La diferencia principal con sus competidores vieneses es que estos zapatos presentaban una puntera vega, en contraposición a la puntera recta del Blucher semi brogue. La puntera vega cuenta con una forma ligeramente ondulada que confiere al zapato una mayor estilización. Las broguettes recorren ese contorno ondulante hasta la misma empella limitando con el contrafuerte del talón. Asimismo, también decoran las costuras de las cañetas y del mencionado contrafuerte. Sin embargo, el detalle ornamental más definitorio son las perforaciones en forma de corazón que pueden observarse en la puntera.

En definitiva, los zapatos Budapest fueron el intento más acabado de conferir estilización y elegancia a la robustez de los zapatos Blucher. De hecho, durante largo tiempo los zapatos full brogue fueron especialmente usados para contextos informales y deportivos, aunque con los años adquirieron ese inconfundible toque de refinamiento que tan bien lucen hoy en contextos formales. Una elegancia que, sin duda, pervive hasta nuestros días